domingo, 18 de agosto de 2024

Eres Mía, solo mía


de Sol Devlin Rohan
libro digital, eNeSeA ediciones, 2023.

 

Trama

La historia habla de Mía, una chica huérfana que vive en una pensión del barrio de La Boca en Buenos Aires.

Su vida es muy monótona. Prácticamente va del trabajo al profesorado, del profesorado a su cuarto de pensión, de la pensión al trabajo… y así sucesivamente todos los días.

El único escape que encuentra a su rutina son las novelas románticas de la época Victoriana que lee con el pretexto del profesorado, adjudicando que esos libros la ayudan a mejorar su inglés.

Tiene un mejor amigo, Emanuel, que, por supuesto está enamorado de ella y por eso decidió estudiar también el profesorado de inglés y pidió a su padre que le ayudara a conseguir un trabajo a Mía con alguno de sus amigos o contactos cuando por problemas con su madrastra y el nuevo novio de esta se vio obligada a irse de la casa. Y, obvio, ella no está enamorada de él, pero siente un gran cariño.

Una de esas tardes en las que se reuniría con Emanuel para estudiar se choca con una mujer al salir de la panadería. Nota que a la mujer se le cae algo y la persigue para devolvérselo, pero no logra alcanzarla.

Al llegar a la pensión, a la noche, siente curiosidad y revisa que había en el estuche de tela y descubre una pulsera hermosa, antigua, con zafiros formando una flor de color verde. Se la prueba y se olvida de ella.

Al día siguiente…

Al día siguiente se encuentra en una cama mullida y reconfortante. Se percata de que no está en su cuarto, no solo por lo cálida de su cama sino por la voz grave y molesta de un hombre que está ansioso por que ella despierte.

En ese momento comienza el baile… Mía se sobresalta ¡Cómo puede ser un hombre en mi cuarto! Pero claro, no era su cuarto, no era la pensión de La Boca, no era ni siquiera el siglo XXI.

Por designios del destino ella se encontraba en Inglaterra, en el siglo XIX y en la cama de un hombre que creía fervorosamente que ella era su esposa.

El hombre en cuestión se trataba ni más ni menos que de Lían Tanner, conde de Nordwhit. Hombre alto, morocho, fornido, con mala fama debido a su «mal carácter»— y su tío, el antiguo conde que no tenía una buena reputación y recorrían las calles unos chismecitos oscuros sobre su madre, la hermana del (poco) querido tío—; pero con mucho dinero y obsesionado por su reciente esposa, lady Lauren, quien al parecer no sentía mucha atracción por el conde, a pesar de ser una mujer de vida alegre, y ese es el motivo por el que huyó luego de concertarse el «sí, quiero», porque en realidad ella no quería. El que quería era su padre, el marqués de Crowle, que tenia problemas de juegos y necesitaba dinero. El dinero que el conde le ofreció por desposar a su joven y libertina hija.

Así que ante esa situación se encontraba la pobre de Mía que de tanto leer ficción se encontró metida en ella sin saber cómo; y lo más importante sin saber cómo regresar a su vida, a su tiempo y cómo convencer a Lían Tanner de que ella no era su esposa y para ello necesitaba encontrar a Lauren Parks.

La historia nos lleva por la odisea que tiene que transitar Mía para poder volver a la realidad, porque en un punto ella cree que todo eso es un sueño.  




Escena en la que surge un nuevo quiebre en la novela, que no voy a decir, pero es el esperado por todas las que amamos y leemos novelas románticas, y en el que por supuesto Mía se da cuenta de que no es ningún sueño.

En esa odisea la acompañan su dama de compañía, Agatha; el mejor amigo y mano derecha de Lían Tanner, Raphael, un encantador libertino; un amante de la verdadera Lauren, Christopher, que la busca todo el tiempo despertando los celos de Lían; y un personaje que ayuda a la protagonista a no enloquecer en ese cambio absurdo y abrupto de pasar de un continente a otro y de una época a otra sin sentido alguno, que es a quien ella bautizó como Pepa,


como Pepe grillo de Pinocho, ya que es su conciencia, una voz que en el libro se muestra autónoma, como que no fuera los pensamientos propios de Mía, sino de una persona aparte, que aparece en todo momento para mostrarle un punto de vista diferente de tal o cual situación. Sus entredichos suelen poner un manto de distensión por momentos en la trama, trae ligereza; y por otros enfrenta a Mía con la verdad.  

Opinión

La novela es una historia romántica que lo tiene todo: el protagonista seguro, imponente, que es condenado ante la sociedad por un pasado que los chismosos suelen distorsionar, pero por tener dinero pueden hacer caso omiso, una protagonista que por venir de otra época no es la tranquila y tímida dama victoriana, con una personalidad enérgica y dulce que lleva a meter en aprietos al conde, lo hace pasar por diferentes estados de ánimos desde la furia e impotencia hasta la emoción, la pasión y el sentido de protegerla. Esos celos posesivos (medidos) que a mí me encanta en los personajes ficticios masculinos, escenas tiernas, de amor, pasión, amistad, diversión.

En resumidas cuentas, la historia de Mía y Lían me ha gustado mucho. Eres Mía, solo mía es una historia clásica de romance que vale la pena leer y disfrutar.

Si querés sumergirte en esta historia, podés conseguir el libro aquí

 

 

 

lunes, 25 de septiembre de 2023

El caballero de la brillante armadura


    De Jude Deveraux

Pág. 448; Ediciones B; ISBN 978-84-9992-658-3.

 

Reseña

Este libro pertenece a la saga Los Montgomery. Es, si no indagué mal, ya que es el primer libro de esta saga que leo de Jude Deveraux, el número diez (10) –en algunos sitios lo encontré como la entrega número dieciséis de la saga–; y por lo que se entiende se pueden leer cada libro independientemente de los otros. Un punto a favor.


El libro comienza con Nicholas Stafford, conde de Thornwyck, quien se encuentra en una prisión acusado de traicionar a la Reina Isabel. Le está escribiendo una carta a su madre y de repente escucha a una mujer llorando que interrumpe su concentración. Él le pide a esa voz que por favor deje de llorar porque, aunque quisiera, no puede ayudarla, que lo deje continuar con su carta que es de vida o muerte para él en ese momento.


La historia continúa con el primer capítulo en donde la protagonista Dougless, una chica americana, se encuentra de viaje en Inglaterra con su novio, Robert, y su insoportable hija de doce años, Gloria. Un viaje que había programado e idealizado para realizar solos, ella y su novio, con la esperanza de que él le propusiera matrimonio, algo que no sucedió.


Un viaje soñado se transforma de golpe, en un viaje de pesadilla. Siendo abandonada por su novio en


un país que no conoce, sin dinero, sin ropa. Solo con la esperanza de que su Robert se dé cuenta de su error, deje de ser influenciado por su pequeña hija y vuelva y le pida ese tan ansiado matrimonio, para que ella pueda empezar a encomendar su vida y pueda presentarse frente a su familia como alguien digna de pertenecer a ella. Dougless lleva el karma de ser la hija menor y la más descarriada, por decirlo de alguna manera, de todas sus hermanas. Siempre andaba con parejas que no eran del todo apropiadas y que solían meterla en problemas. Hasta que llegó Robert «alto, bien parecido, elegante en el vestir y un excelente cirujano ortopédico. Era ordenado, siempre colgaba sus ropas, no perseguía a las mujeres, y siempre venía a casa cuando decía. Era digno de confianza, seguro y leal». Aunque un poco tacaño; y con él pensó que había encontrado lo que tanto ansiaba.


Dougless al verse abandonada por su novio, mientras visitaban una iglesia, se pone a llorar desconsoladamente en una tumba que resultó pertenecer al conde de Thornwyck. Ahí ocurre algo fantástico. Ella llora pidiendo a su caballero de brillante armadura (el deseo de muchas, cabe resaltar. ☻), recordando el momento en que se lo comentaba a su padre tiempo atrás, y su deseo se cumple: frente a ella aparece un caballero del XVI con su brillante armadura, ofuscado porque no lo dejó continuar con su carta.


La historia se divide en tres actos, llevando la novela a lo teatral: presente, pasado y nuevo presente.

Que Nicholas Stafford se encuentre en el siglo XX es señal de que viene a buscar algo, pero ¿qué? Con el tiempo se dan cuenta de que es información para poder salvarlo a él de la horca. Con ese plan Dougless lo ayuda. Con el transcurrir de la historia ambos se descubren mutuamente. Ella empieza a comprender mejor su actitud ante sus parejas y él que el honor no lo es todo, que hay algo más importante. Ambos descubren que hay una conexión entre ellos como si se tratase de dos almas gemelas que nacieron lamentablemente en épocas diferentes.


«Mientras se quejaba, oyó que alguien lo llamaba. No con palabras.

No podía oír el sonido de su nombre, pero podía sentir la urgencia

y la desesperada situación».



La historia en el presente se me hizo un poco densa, creo que hubo situaciones y escenas que estuvieron de más (puede ser también que leí el libro en un solo día y eso hizo que me resultara pesado). La segunda parte, que se desarrolla en el siglo XVI, fue más entretenida; siempre es lindo conocer costumbres de aquella época, aunque ahora no las queramos tener de vuelta. Y la última parte, si bien no tuvo el final que yo hubiese preferido, si tengo en cuenta que en un momento pensé que Dougless volvería con el novio que la dejó abandonada en un país desconocido, es sin duda un final divino. Tiene su lado mágico, tal como se vive durante toda la novela.

En conclusión, es una historia muy linda, agradable, simpática por momentos cuando Nicholas se encuentra frente a los avances del siglo XX. Sin lugar a dudas, recomendable para aquellas personas que soñamos con que nos venga a rescatar un caballero de brillante armadura.


«Mi alma encontrará a la tuya”

 

 

lunes, 11 de septiembre de 2023

Los siete maridos de Evelyn Hugo

De Taylor Jenkins Reid

Pág. 384; Editorial Umbriel; 2020; ISBN: 9789874777737

Evelyn Hugo fue una importante estrella de Hollywood, fría, calculadora, ingeniosa y talentosa que deslumbró a todos por su exuberante cuerpo. Su vida dio de qué hablar por la cantidad de maridos que tuvo a lo largo de su vida. 

En los albores de su vida, decide contar al mundo la verdadera historia de la joven cubana que hizo todo lo que consideró necesario para salir de la pobreza y el maltrato. Para ello elige a una redactora independiente de la revista Vivant, una joven que no tiene el renombre ni la importancia para afrontar esa nota, pero Evelyn la elige a ella y solo a ella. ¿Capricho de diva? No.

A lo largo de la historia te mantiene en vilo averiguar el porqué de su elección, puesto que ni a la misma joven, se lo revela si no hasta el final de la entrevista. Llama a la directora de Vivant y la engaña diciéndole que le dará una entrevista, pero lo que en realidad quiere es contarle su historia para que escriba su biografía que quiere que sea publicada después de su muerte. ¿El motivo? Culpa. Pero ¿qué conexión tiene Monique Grant con la famosa Evelyn Hugo? Nada en apariencia, pero al final del libro se descubre.

Mientras ese desenlace llega, uno va conociendo la vida y el detrás de los múltiples matrimonios de la super estrella. ¿Fueron por amor? No, no en su mayoría.

El primero, Ernie Díaz, fue a los catorce años para salir del yugo de su padre.

El segundo sí fue por amor, estaba por primera vez enamorada de un actor joven, carismático y tierno. El sex symbol, Don Adler, hasta que descubre que todo ese ser amoroso está presente solo cuando las cosas le van bien; un fracaso en la taquilla y el mundo se transforma y comienza a golpearla. El matrimonio se rompe cuando ella lo descubre siéndole infiel, y su amiga y coprotagonista Celia St. James, una joven actriz que recién comenzaba su carrera, la ayuda a afrontar la situación y un nuevo aspecto de ella misma que desconocía. 

El tercer matrimonio, con Mick Riva, para ocultar un romance escandaloso, teniendo una boda escandalosa en las Vegas que duró una sola noche.

El cuarto, para atraer más público a sus películas, casándose con su coestrella, Rex North. La única regla: nada de sexo.

El quinto, una pantalla para ocultar la verdadera naturaleza de sus sentimientos, casándose con su mejor amigo y productor Harry Cameron. Con él tuvo un matrimonio de quince años, siendo el más largo de toda su vida. Juntos tuvieron una hija: Connor. Y siguieron como amigos luego del divorcio. Claro, su matrimonio era una pantomima. 

En el sexto matrimonio, nuevamente creyó estar enamorada de Max Girar, director francés que la catapultó de nuevo al estrellato luego de que Adler hiciera que prácticamente la sacaran de la pantalla tras su divorcio. Pero descubrió que él no la amaba a ella, sino que amaba que lo vieran con ella. ¡Otra desilusión! ¡Ay, estos hombres!

El séptimo y último matrimonio resultó también una mentira. Su esposo Robert Jamison era el hermano del gran amor de su vida: Celia St. James. 

Evelyn Hugo sobrevivió a todos sus maridos, amantes e incluso a su hija. La pobre Connor murió por cáncer de mama siendo muy joven y Harry Cameron, su padre, mucho tiempo atrás en un accidente de autos. La actriz llevaba años queriendo contactar a Monique, pero no encontró antes la forma para hacerlo. esta oportunidad de reunirse con ella para poner en sus manos lo que será un best seller seguro, dándole la oportunidad a la misma Evelyn Hugo de redimir a su alma, se la brinda un resultado médico y el recuerdo de su hija en lo agudo de su enfermedad. 

La historia paralela

Mientras transcurre la entrevista, se conoce la historia de la joven columnista, relacionada al mundo de Hollywood por su padre, quien fue fotógrafo en la industria cinematográfica, antes de morir en una accidente de tránsito. Monique lucha hace tiempo con su jefa para que le dé más relevancia en la revista, y afronta un triste divorcio.

La entrevista con Evelyn la ayuda a replantearse su vida, le da valor para enfrentar a su jefa sin miedo a un despido, y a tomar la decisión correcta con respecto a su matrimonio. Para el final de la entrevista, va a notar que Evelyn le aportó mucho más a Monique que un best seller que le hará ganar mucho dinero. Pero el precio por aquel libro que la quitará del anonimato ¿lo vale? ¿Hasta dónde es aceptable saber siempre la verdad? Si esa verdad daña un grato recuerdo, ¿es necesario saberla?

Son preguntas a las que Monique se verá enfrentada y que formaran parte decisiva cuando Evelyn Hugo, la reconocida actriz de Hollywood alejada hace años del ojo público, le revele el tiempo en el que podrá publicar el libro contándolo todo… o casi todo.

Características y opinión

El libro se presenta en ocho capítulos, los cuales, salvo el primero, todos llevan el nombre de sus respectivos maridos. 

Intercala cada tanto artículos de prensa a medida que se desata un escándalo o hay un nuevo matrimonio o acontecimiento importante en la vida de Evelyn Hugo o Celia St. James.

Está narrado en primera persona, en partes por Monique Grant y en otras, en su mayoría, por Evelyn Hugo. 

A la par que se desarrolla la historia de Evelyn, transcurre la historia de la propia Monique, aunque no con tanto detalle. En donde ella va comparando las situaciones que Hugo le cuenta con su vida, y la ayudan a tomar sus propias decisiones, la entrevista le sirve a Monique para darse su lugar en la revista, enfrentar y poner sus términos a su jefa, a decidir de una vez cómo afrontar su propio divorcio. 

Es una novela romántica, eso está claro, pero lo que falta aclarar, como hacen con el resto de las novelas de género, es que es romance LGTBQ+. Puesto que luego de su primer matrimonio descubre que está perdidamente enamorada de Celia St. James, una actriz joven que aparece de la nada y que la mayoría de las actrices le temen por su actuación excelente. Menos, por supuesto, la fría y calculadora Evelyn Hugo. Ella se vuelve su aliada, su amiga, su amante, su esposa. 

Toda la novela trata de ocultar ese amor que para la época en la que transcurre la historia era sumamente impropio.

Por momentos, la historia se vuelve densa. No se logra tener mucha afinidad con la historia de Monique, y el final en el que Evelyn le revela por qué fue que la eligió, es inesperado, pero no logra un impacto fuerte en el lector. Pero la decisión final de Evelyn Hugo, tal vez, sí…

Es de lectura fácil y amena. Recomendada si te gustan las historias LGTBQ+.


lunes, 28 de agosto de 2023

Nacido en pecado



de Kinley MacGregor

Ediciones Zeta Bolsillo; ISBN: 978-84-96778-26-9

De los caminos más solitarios, negros y desolados si los hay en lo que llevo de lectura romántica hasta el momento.
La vida de Sin MacAllister es aquella que podría haber terminado siendo un asesino serial, que si bien aunque hay varias muertes en su haber no fueron por placer, sino por sobrevivir y por obedecer a una lealtad que pocos poden tener, lejos está de convertirse en uno.
Sin fue un niño ilegítimo, nacido fruto de una infidelidad de su padre, un escoses líder del clan MacAllister, su madre hija de un conde  ingles que cayó en desgracia luego de su nacimiento.
Fue desterrado de todos los lugares imaginables y no tanto, a todos aquellos que vio indefensos les ofreció su protección, y de todos obtuvo su indiferencia, y de sus progenitores y de la persona a quien fue dado en custodia por orden del rey, no solo la indiferencia sino la crueldad en su máxima expresión. Una persona con un poco de sensibilidad lee página tras página y no puede evitar que los ojos se le llenen de lágrimas y entiende a la perfección la persistencia de Macedonia para poder llegar al corazón de ese guerrero. Situación que en otras historias yo estaría repudiando.

«—Duerme bien, esposo— murmuró. Porque cuando amaneciera tenía intención de iniciar la guerra que esperaba terminaría ganándole su corazón».


Pero con Sin no se puede, ese caballero corpulento, valiente a quien todos le temen no es más que un cachorro indefenso buscando cariño.
Todo comienza cuando los sarracenos, quienes lo tenían de esclavo, lo enviaron a matar al rey Enrique. Llevaba cuatro años bajo los castigos violentos de estos hombres. Y él solo buscaba libertad. Entró a la carpa del Rey, puso la daga sobre su cuello mientras dormía y… pidió ayuda a cambio de lealtad. Enrique, que no era tonto, se la concedió.

«—¿Qué es lo que quieres? —le preguntó éste—. Quiero la libertad.
Enrique frunció el ceño ante el niño y el peculiar y marcado acento con el que hablaba.
—¿La libertad?
El muchacho asintió, sus ojos ardían con un brillo fantasmagórico en la oscuridad. Aquellos ojos no pertenecían a un niño. Pertenecían a un demonio que había visto hasta el último rincón del infierno».

Con dieciocho años se volvió el guerrero más leal y letal del trono de Inglaterra y como tal, años después, fue el elegido para sacrificarse, nuevamente, en nombre de esa lealtad.
Unos rebeldes del clan MacNeely cometían actos delictivos a los ingleses que habitaban Escocia y sus alrededores. Un acto al que el rey Enrique debía poner fin, y para ello eligió a su mano derecha a la hora de librar una batalla: Sin MacAllister (aunque él nunca usaba ese apellido ya que no se sentía parte del clan ni mucho menos escosés).


«(…) mi padre no quiso tener nada que ver conmigo. Cada vez que yo intentaba hablar con él hacía como si no me oyera. Si iba hacia él, me volvía la espalda y se marchaba.
Para mi madrastra, yo no era más que un doloroso recordatorio de la infidelidad de mi padre. Sólo le inspiraba desprecio».


Para llevar adelante su misión, Enrique lo obligó a casarse con la sobrina del líder de los MacNeely que había ido a visitar a una tía y terminó siendo secuestrada por el rey. El plan era que el matrimonio entre ellos le permitirá a Sin meterse en su clan, descubrir quién era el Incursor y entregárselo a Enrique.
Sin, claro está, se negó, a pesar de haber visto a Macedonia y quedar prendado de su belleza, de su valentía y de su audacia, pero el hecho de que fuera una típica escocesa con su hermoso y largo cabello rojizo, le ponía trabas, más de las que ya se autoimponía Sin para relacionarse con cualquier persona sin armas de por medio. Detestaba todo lo que fuera escosés, le recordaba lo padecido por su familia y su desprecio, aunque, hay que aclarar, se llevaba bien con sus medios hermanos.

Sin no tuvo más remedio que acceder a lo que pedía su rey, con la intención de una vez dentro del clan, descubriría al Incursor y volvería a Inglaterra, liberando a Macedonia de su presencia Y de ese compromiso en contra de su voluntad. Era consiente que al entregar a uno de su clan a Enrique se ganaría su desprecio.
Macedonia, por su parte, intentó varias veces escapar de las garras de Enrique, pero Sin todas esa veces logró dar con ella, acompañado de su buen amigo Simón, y la devolvió al castillo. No le quedó otra opción, si es que quería volver a su país sana y salva junto con su hermano menor, quien también había sido secuestrado junto con ella, que aceptar el mandato de Enrique. Así, pues, luego del casamiento y de inventar una noche de bodas apasionada, emprendieron el viaje a Escocia.

«Al día siguiente ella sería suya. Entonces podría tomarla, una y otra vez, hasta que ambos se hubieran quedado sin fuerzas.
Pero, en el fondo de su corazón, Sin ya sabía que eso nunca llegaría a ocurrir.
Él nunca permitiría que ocurriese».

Al llegar Sin no fue bien recibido, algo que no le pareció para nada fuera de lo común: nadie lo quería, y esto es algo que se repite constantemente en la novela, y en las novelas de esta autora. Aunque es algo repetitivo y cansador, por lo menos en esta historia no me ha hecho voltear los ojos 🙄 cada vez que Sin pensaba en que: no era digno del amor de Macedonia, de que no podría jamás ser feliz porque la felicidad no había sido creada para él y lalalala. Así que cuando él le dice a Macedonia que le enseñe lo que es el amor… se cae el teatro abajo en ovaciones, en grandes OOOOOOOOOh, y sonrisas de emociones, con esas ganas de hacer el baile del sombrerero loco de Johnny Deep en Alicia en el País de las maravillas. 😂🤣

«—Callie.

No se dio cuenta de que había pronunciado su nombre en voz alta hasta que ella se volvió a mirarlo.
—¿Sí?
Él miró a su esposa, allí de pie en el pasillo con sus rojos cabellos cayéndole sobre los hombros en suaves rizos. Callie llevaba el plaid verde, amarillo y azul oscuro de su padre y la falda negra realzaba su magnífica figura.
Era la visión más hermosa que jamás hubieran contemplado sus ojos.
—¿Puedes enseñarme qué es el amor?
Callie sintió que se quedaba sin respiración cuando aquellas palabras dichas en voz tan baja llegaron a sus oídos».

Peeeero, es justamente ahí donde todo se desmorona y Sin vuelve a sacrificarse por alguien. Porque él ya sabía quién era el Incursor. Al poco tiempo de estar entre el Clan MacNeely lo supo, a pesar de que ellos no le suministraron mucha información al respecto, ya que tomaban como una traición que Macedonia se hubiera casado con un inglés. El Incursor, al ser alguien allegado a Macedonia, Sin no podría entregarlo a Enrique porque sabía lo que haría con él; lo ejecutaría para dar un aviso: Nadie se mete con Enrique, rey de Inglaterra.

Es una novela entretenida. Kinley tiene facilidad para escribir sobre la era medieval. Si bien todas las novelas de esta saga: La hermandad de la espada, te llevan a leerla hasta terminar, a pesar de que te machaca todo el tiempo la cabeza con “no soy digno, no merezco, como alguien podrá quererme”, Nacido en pecado es la única novela que no es taaaan fastidiosa con ese cantito. Y es la única, por lo menos lo que me sucedió a mí, que te hace estremecer 😢 al leer los pasajes en que Sin recuerda cómo fue «elegido» su nombre, cómo fue despreciado por su padre, por su madre, por su hermano, por su madrastra, por su cuidador, por  los sarracenos. Te da una congoja que uno piensa que ningún personaje, por más literario que sea, puede vivir tanto desprecio, tanto dolor.

Si te gustan las historias medievales románticas esta sin duda te va a gustar.

Si ya la leíste contame qué te pareció, y si todavía no lo has hecho no lo dudes, sé que te va a encantar.
Espero tus comentarios.
😘

Sinopsis Nacido en pecado

 

lunes, 14 de agosto de 2023

Las chicas de Rosewood

 

De Osvaldo Semrik.

303 pág. Editorial Vestales, 2020. ISBN 978-987-4454-63-8

 

Estructura

 

La historia está dividida en tres partes: La primera es la introducción a la trama principal; la segunda se centra más en la historia de unos de los protagonistas y la guerra nazi en Europa; y la tercera es el cierre a la primera parte del libro.

 

Trama

 

La historia comienza en Baltimore en 1932. Aron Lewin es un joven periodista judío que escapó de Austria huyendo de la persecución nazi. Instalado en EEUU como un reportero de The Baltimore sun, recibe de una conocida que trabajaba en The Washington post, diario para el que cada tanto escribía algún que otro artículo, una carta de las tantas que llegaban al prestigioso diario que llamó su atención. La misma, escrita por Benjamin Mann, explica que tiempo atrás debieron internar a su pequeña hermana, Anne, quien fue diagnostica de una enfermedad psicológica en el Instituto psiquiátrico Rosewood, debido a que sus padre no podía, luego de la muerte de su esposa, acarrear con la enfermedad de su hija. Explica que durante un tiempo mantuvo correspondencia con el director del Instituto, pero que hacía ya varios años que estas misivas fueron interrumpidas, y él tenía la necesidad de saber qué era lo que pasó con el Instituto y con su pequeña hermana.

Con esta carta, Lewin contacta con su amigo Leo Kanner, doctor especialista en psicología infantil, judío que al igual que él cruzó el océano huyendo de los nazis, y que en ese entonces estaba al frente como director del área de psiquiatría infantil del Hospital John Hopkins. Kanner comienza a cambiar el termino de esquizofrenia por autismo, a los casos que presentaban las características de dificultades cognitivas como el caso de Anne Mann y otras cientos de personas mal diagnosticadas.

Juntos reúnen a un grupo de profesionales con la intención de penetrar la fortaleza hermética del Instituto Rosewood y tratar de comprobar qué se escondía detrás de la desaparición de Anne Mann. Entre el grupo se encontraban Eunice y Gilbert, Enfermera y conserje del Instituto. Encargados de robar los expedientes de las chicas que habían sido dadas en adopción fraudulenta.

Durante la investigación descubrieron un motivo sórdido para darle el alta a las jóvenes a las cuales hacía años que no eran visitadas por ningún familiar y que el abogado que llevó a cargo todas esas adopciones ante la corte, acorralado por el doctor Kanner y Mabel Krauss, asiste social, confirmó: Las chicas fueron entregadas a familias pudientes como mano de obra barata, en el mejor de los casos. Así descubrieron que mas de ciento cincuenta niñas fueron esclavizadas y comenzaron las acciones legales y búsquedas para dar con ellas.

Los primeros intentos no dieron buenos frutos, pero la tercera es la vencida, como dicen, y Judith Klein fue la primera de las chicas en ser rescatada. De Anne, la chica que impulsó la investigación, no pudieron obtener resultados.

 

La segunda parte comienza en 1937 y se centra más en el progreso profesional de Aron Lewin y la persecución de los judíos en Europa, que preocupaba a Aron ya que sus dos hermanos y una cuñada estaban desaparecidos, sus padres se negaban a dejar el país en espera de sus hijos y le preocupaba el futuro de los dos sobrinos que estaban a cuidado de sus padres. También muestra un poco el avance de Judith, y como con un buen tratamiento lograba desenvolverse como una persona «normal».

 

La tercera parte, retoma el caso de Anne Mann. Kanner había contratado a un investigador privado y luego de veinte años logra traerle noticias sobre la joven.

 

Opinión

 

La novela resulta más interesante en la teoría que en la práctica. Cuando comienza el desarrollo de la investigación y rescate de las chicas se frena para dar desarrollo a un tema que no es el principal y te tira abajo el ritmo e interés, al cual cuesta llegar, ya que los primeros capítulos no tienen mucho enganche. Es un poco entendible porque no van narrar los más de cien casos, pero sí desarrollar más esa parte de la trama que es la más atrapante.

En la segunda parte aparece un pedido de mano que suena más a algo burocrático que sentido. Una historia de amor que nunca se vio, que queda como en el aire.

  Los diálogos me parecieron muchas veces forzados, utilizados para contar cosas que irían más en la narrativa que en una conversación por más confianza que se tenga con el interlocutor. Por otro lado, la portada es engañosa porque te da a entender que es una historia tenebrosa, macabra, de suspenso, pero no. Si bien lo que tuvieron que padecer las chicas adoptadas del Instituto es macabro, es pasado muy por encima. No hay nada de suspenso o tensión, salvo un poco cuando la enfermera y el encargado de la limpieza irrumpen en la oficina del director del instituto para robar los expedientes. Pero luego, la parte más interesante de la historia queda sin narrar, con gusto a poco.

 

Conclusión

 

Si bien la historia para mi gusto resultó ser bastante floja, es una lectura amena; de narrativa simple, fácil de llevar. Además, le da un poco de plus el tema de el Doctor Leo Kanner, considerado el padre del autismo, que es un personaje real. La historia está basada en hechos reales (aunque al buscar en Internet sobre el tema, aparece el Instituto y la mención de irregularidades en su manejo, no aparece lo de las chicas en sí. El Instituto era mixto y clasista).

Para un fin de semana en que no se tenga otro libro a mano es recomendable.


lunes, 24 de julio de 2023

Y si la realidad supera a la ficción


Y si la realidad supera a la ficción

De Soledad Alía

Pag. 265, eNeSeA ediciones, 2020. ISBN 978-987-86-5584-0

 

Reseña

La protagonista de esta historia es Rocío Guzmán, una mujer argentina que relata su último año antes de cumplir los 28. Momento exacto en el que decide comunicarle a su familia y amigos la decisión que tomó luego de lidiar con tantas citas fallidas. No solo a lo largo de ese año, sino desde largos años anteriores.

Se logra ver que Rocío es una chica romántica y de ilusionarse fácil, aunque le cueste exteriorizar sus sentimientos lejos de su circulo íntimo conformado por su amiga de la infancia Peperina, sus amigos Víctor y Demian; y su madre Elsa.

A lo largo del libro Rocío cuenta las citas a ciegas que tiene intentando encontrar ese amor que supere a la ficción, pero se topa con hombres que distan mucho de la perfección literaria y que por diversos motivos, ajenos a ella siempre, se alejan luego de la primera cita. Estos desaires junto con el avance en las historias personales de sus allegados (Pepe nuevamente embarazada, Víctor con pareja, Elsa por casarse) hacen que Rocío aumente sus inseguridades, sus miedos y su depresión. El vacío de sentir que es la única estancada en la vida.

Entre cita y cita, narra la historia de sus amigos y su madre, sucesos fundamentales para comprender la personalidad de la protagonista; y personajes imprescindibles para el apoyo emocional de Rocío.

Opinión

Antes de leer Y si la realidad supera a la ficción leí muchas opiniones entre las que aparte de las que les había gustado, y tal vez comprendido el mensaje del libro, estaban aquellas que se centraban en que no congeniaban con la protagonista porque ellas no eran así, porque tomó decisiones «desesperadas» cuando todavía era joven, Incluso algunas se quejaban de los nombres «raros» de sus personajes, etc.

Ese fue uno de los motivos que me incentivó a leer el libro; y cuando terminé de leerlo mi duda fue: Una vez que encuentran una protagonista que sale de lo típico, del cliché, ¿no les agrada porque no es «como yo», y se pierden del trasfondo de la historia? ¿Tiene lógica?

En fin...

Hay que entender que la protagonista tiene depresión, tiene inseguridad afectiva, tiene baja autoestima y un montón de factores psicológicos que no le permiten ser la típica protagonista femenina de cualquier historia de amor. Es un personaje «real», complejo, que retrata la realidad de muchas personas. Más allá de que cada persona, aunque tengan rasgos similares, son diferentes y los tiempos y anhelos de una no lo son de la otra. 

Por ejemplo, sus inseguridades con los hombres parte de su (nula) relación con su padre que se vio obligado a casarse con su madre porque estaba embarazada, pero que jamás demostró una pizca de cariño hacia Rocío y que en la primera oportunidad se fue y las abandonó. Una puede entender que no quisiera a la madre, que fue solo una noche y listo, pero de su hija… ¿En ningún momento le interesó? ¿Nunca sintió amor por ella? Y cuando Rocío descubrió eso, al escuchar una charla entre su madre y su abuela, es obvio que la marcó y generó, o aumentó, sus inseguridades.

Por suerte para ella, diferente a estas lectoras que buscan lo mismo en cada protagonista y que no lograrían tratar con un familiar o amigo con depresión (esperemos que no los tengan), cuenta con tres amigos que no la juzgan, la conocen y tratan siempre de estar ahí, apoyándola del mismo modo en que ella lo está siempre para ellos. Porque el amor y preocupación es recíproco. 

Si hay que recalcar algo de gran valor de esta novela es la historia de amistad que se entreteje entre cita y cita. Es una amistad como la de las series norteamericanas al estilo La teoría del Big Bang. Son todos diferentes, con sus traumas, alegrías, trabajos, sueños, pero unidos.

No es una historia de amor, o por lo menos no es la historia centrar en mi opinión.


Conclusión

La novela narrada por Rocío en primera persona, consta de 23 capítulos, divididos en cuatro partes: verano, otoño, invierno y primavera.

Y si la realidad supera a la ficción es una historia realista, que, si bien por momentos se torna algo monótona, con algún que otro fragmento que no suma a la historia, es amena. La relación de amistad es divertida. Un libro de fácil lectura que cuenta una historia muy interesante, sobre todo desde lo psicológico.

Recomendable para los lectores que les interesen los dramas contemporáneos.


«Lo bueno de crecer y madurar es que, con el tiempo, una puede ver las cosas de diferente manera y comprender que lo que desea o quiere no siempre tiene que ser tal cual lo pensó en un comienzo. Todo cambia. Una cambia». Rocío Guzmán.

Si te interesa leer el libro lo puedes encontrar aquí

lunes, 3 de julio de 2023

La chica de los libros

 de Jesica Sabrina Canto

148 pág. Enigma Editores. Buenos Aires, 2019. 

ISBN 978-987-4939-29-6


 Reseña

 Presentación

 

La historia se presenta de una forma particular: con el desdoblamiento de la protagonista. Muestra ese otro yo que habita en Ayelén, que pide a gritos salir, pero que, por alguna cuestión, que puede ser vergüenza o moral, no se anima a mostrar y se protege dentro de una apariencia sensible, sumisa e ilusa.

 

Se distingue sin inconveniente el antagonismo entre una y otra. La narradora no tiene tapujos en demostrar el desagrado que siente por la chica: «Ni siquiera teniendo que hacer un trayecto que no conocía prestaba atención, la muy idiota». Se muestra bastante enojada con el mundo, rasgo que puede llegar a generar cierta antipatía al lector: «Me alteraba de solo pensarlo, que pendeja estúpida que era».  

 

Trama

 

La oportunidad de salir a la luz a esa verdadera yo se presenta cuando la adolescente soñadora es secuestrada mientras camina distraída por las calles atestadas de Once, Capital Federal.

 

La joven es introducida en una camioneta y llevada a una casa en el medio del campo. En donde se la retiene en una pieza poco iluminada y con un colchón ruinoso. Allí descubre que hay otras mujeres en su situación, pero a diferencia de ella, las otras mujeres gritan, pelean pidiendo auxilio. El secuestrador, de quien no se sabe el nombre (nunca se lo nombra durante todo el libro), las silencia a golpes.

 

Para sobrellevar esa situación la protagonista, amante de los libros, recurre a su imaginación para adentrarse en las historias que leyó y poder de ese modo despejar su mente de lo que sucede a escasos metros de ella.

 

Mientras la chica sumisa se evade de la realidad entre historias ficticias, la Ayelén fuerte y realista busca la manera de despertar a esa parte de sí que no le agrada para poder librarse de la situación en la que se encuentra.

 

Es precisamente, esa parte racional quién en un momento se da cuenta que pronto será vendida a algún prostíbulo e intenta convencerse de complacer al captor para que se encariñe con ella y así evitar ese destino. Cuando lo logra, tarea que no le resulta fácil, comienza a recibir por parte del secuestrador libros, ropas y tratos especiales como más tiempo en el baño y la confianza de no encerrarla con llave mientras se ducha o dejarla sola deambular libremente por la casa mientras él no está.

 

Estructura

 

La historia es presentada en capítulos breves que tienen como titulo la fecha y el día que lleva de encierro. Cada uno comienza con una pregunta que trata de ser respondida en el transcurso del mismo. Hay un recorrido mínimo por algunos autores y libros que va leyendo. La protagonista es quien narra la historia en tercera persona desde la perspectiva de esa Ayelén real, utilizando un lenguaje coloquial y, por momentos, crudo: «Me quedé pensando en la puta del grado, esa mina también era patética”; y se dirige a un lector explícito: «Decí que no creo en el destino y esas estupideces (…). No te digo más porque es de mala educación contar los finales de los libros», describiéndole cómo de a poco logró dominar a su yo débil y salir a la luz ella.

 

Conclusión

 

Es una novela corta de fácil lectura.

La historia presenta un caso de Síndrome de Estocolmo, muestra la manipulación y el instinto de supervivencia; el principio darwinista donde sobrevive el más apto. La pregunta que ronda durante toda la lectura es: si aquel intento de sobrevivencia es solo una manipulación para lograr escapar o para adaptarse y conformarse con su nueva realidad. Respuesta que quedará a la buena interpretación del lector.


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lunes, 19 de junio de 2023

Secretos de una noche de verano

De Lisa Kleypas

Pág. 384; Ediciones B; ISBN 978-84-96581-51-7

 

Como «el agua y el aceite» y «los opuestos se atraen» son dos dichos populares que caben perfectos para esta historia.

Ella rubia, él moreno; ella delicada, él rustico; ella de buena cuna, él hijo del proletariado; ella sin dinero, él millonario; ella en busca de un marido de la nobleza que la ayude a salir de la banca rota, él interponiéndose en su camino y de una manera arrolladora.

En apariencia nada da a entender que entre ellos pueda existir algo, salvo el deseo de Simon Hunt de poder tener entre sus sábanas a la bella y delicada Annabelle Peyton; y el deseo de ella de que Simon desista de una buena vez de su deseo de perseguirla por todos los bailes de la sociedad londinense.

Annabelle buscaba un marido adinerado pero lo buscaba dentro de la clase alta sofisticada, alguien que fuera poseedor de algún título nobiliario o, en última instancia, un miembro de la aristocracia rural. Un hombre que fuera aceptado dentro de ese mundo frívolo de bailes y picnic a la vera del rio y de sonrisas coquetas escondidas detrás del abanico. Simon Hunt no encajaba en ese mundo, él era empresario y su padre era un carnicero. La sociedad no veía con buenos ojos a los hombres que ganaban su dinero trabajando. Por más que  este tuviera más dinero que ellos y que tuvieran que recurrir a él para obtener favores. La hipocresía que siempre se esconde detrás de la clase alta.


Con veinticinco años, una edad en la que para esa sociedad victoriana ya había pasado la hora de casarse, a Annabelle comenzaba a notarse la desesperación por encontrar marido. Las deudas comenzaban a acumularse cada vez más. No podría ocultar por mucho tiempo que no poseía una dote que ofrecer a su futuro marido y los rumores ya estaban rondando “por los pasillos”. Esa era una razón por la que muchos caballeros, a pesar de estar encantados con su belleza no pasaban de un coqueteo inocente.

En uno de eso bailes a los que asistía solo para permanecer sentada contra la pared, entabló amistad con tres jóvenes: Evie Jenner, hija de un exboxeador y dueño de una casa de juegos de mala reputación, y Lilian y Daisy Bowman, dos hermanas norteamericanas que viajaron a Inglaterra por capricho de la madre que buscaba a toda costa casar a sus hijas con aristócratas británicos.

Las cuatro chicas que corrían la misma suerte, aunque por diferentes motivos cada una de ellas, decidieron aunar fuerzas y comenzar a ayudarse mutuamente en concretar la meta de conseguir el tan ansiado esposo. Como Annabelle era la de mayor edad tenía prioridad en el grupo autoproclamado Las Floreros.  

El plan comenzaría en la estancia de Stony Cross Park, la residencia del conde Westcliff. Íntimo amigo y socio de Simon.

La estrategia estaba en marcha, la presa estaba elegida y, aunque con ciertos altibajos, estaba dando resultados, pero había algo con lo que ninguna de las Floreros contaba y era que la presencia del detestable Hunt quebraría todas las barreras de la joven Peyton.

Puede que Simon no hubiese nacido en cuna de oro, que no conociera todas las reglas protocolares, que fuese mirado por la nobleza como un usurpador y que solo fuera aceptado a las reuniones sociales por ser amigo de Westcliff, quien tenía el título de conde más antiguo de toda Inglaterra; pero no se puede poner en duda que era todo un caballero. De una personalidad fuerte y enérgica que se desvanecía frente a una mujer. Él siempre estuvo ahí para brindarse a ella y toleró todas las respuestas insultantes y los desaires que ella le hizo.

Hubo desde un primer momento entre ellos una atracción irresistible que ella se negaba a admitir y que él se negaba a descartar.

A veces uno cree pertenecer a un lugar o anhela ser parte de algo, pero tal vez, una este equivocada y eso que uno cree querer, en donde siente que una pertenece, en realidad no es así. Una pertenece al lugar en donde puede ser una misma sin reparo ni restricciones y eso fue una lección que Annabelle aprendió siendo presa del pánico en el momento en que divisó su futuro y Simon no estaba en él.

Aunque hay un pre y un post de saga Las Floreros, para mí en particular este y la tercera entrega (El diablo en primavera) son los mejores libros. Sus personajes son ricos y divertidos en todos los aspectos. Como siempre Lisa Kleypas no nos decepciona. Vas a entrar a la frescura de esas noches de verano y vas a salir anhelando tener a u Simon Hunt en tu vida.

«Un escalofrío recorrió su oreja cuando Hunt se inclinó y, con voz cargada de regocijo, murmuró:

―Jaque mate».


lunes, 5 de junio de 2023

Amanda Quick... ¿escritora de romance?

 

Debo reconocer que Amanda Quick es una de mis escritoras favoritas suplentes. Pasó del cuarto lugar al tercero en estos primeros meses del año, pero hay que admitir que no es una escritora de romántica, sino más bien de una literatura amena "policial" con escenas de sexo que distan mucho de abrazar el romanticismo.

Admiro su escritura porque es obvio que, a pesar de no encontrar nada de romance ni de pasión en sus historias, te atrapa y leés buscando en algún momento encontrar escenas que justifiquen la calificación de la editorial y de las librerías al momento de publicarlas y exhibirlas en los estantes. Y es ahí cuando llega una escena en la que los protagonistas se encuentran a solas y sentís que van a parecer esas sensaciones internas de emoción y ansiedad te quedas en la nada misma. No hay escenas románticas ni dulces ni de flirteos. Las únicas escenas que una puede entender como pasionales son las de “sexo” y pasan volando sin ninguna intensidad ni profunda ni superficial. Es como que las escribiera para justificar la calificación de escritora de romántica.


El último libro que leí de ella (hoy) decía en la portada: “Ella ansiaba una vida sencilla. Él la arrastraría a una pasión enloquecedora”. 350 páginas. Iba por la mitad y me preguntaba: ¿Cuándo llega la pasión?¿Era un capítulo que venía a parte del libro?


Una no espera que todo el libro sea de sexo ni de cursilería, pero espera encontrar algo que la haga sentir esa contracción en el vientre por la expectativa de vivenciar, de anhelar eso que está leyendo como si le estuviera pasando a una. Con las novelas de Amanda no sucede, o por lo menos a mí –en el sentido de romance, no discuto en absoluto su poder narrativo. Pero en el tema amor me deja una cuota muy grande sin pagar–.


Por otro lado, cuando una es adicta a la lectura romántica de época, siente cierto amor por las reglas que la rigen, por más que en la actualidad no las seguiría al pie de la letra, muchas les parecieran absurdas, no se dejaría dominar, etcétera, etcétera. Pero si leemos de Inglaterra Victoriana cansa sobremanera que todas, todas, todas sus protagonistas femeninas sean feministas que están en contra de todas las reglas habidas y por haber, que son independientes, que no les interesa su reputación, que no les interesan las convenciones y no solo eso, sino que también son tan tercas y caprichosas que se vuelven insoportables.

Porque está bien, una espera que, obvio, no sea una sumisa la protagonista ni que el protagonista sea un neandertal que no respeta a las mujeres y sobre todo a la mujer que ama, pero de ahí a hacerla no tener sentido común, no hace más que presentar a la mujer como una idiota, opuesto a lo que en realidad intenta mostrar con su temperamento y su actitud liberal e impertinente.



Como por ejemplo, algo que se repite en varios libros: se encuentra con un tipo que toda su vida fue detective, que fue agente encubierto de la corona, pero cómo ella que es una virgen que se hace pasar por viuda y que escapó del campo porque no pudo lidiar con un simple cotilleo falso, le va a hacer caso a él cuando le dice que corre peligro, que no se encuentre con tal persona, que no vaya a tal lugar sola, siendo consciente la mujer de que están tratando con un asesino, un violador, un tipo de la peor calaña y sin escrúpulos. ¡Por Dios! En qué cabeza cabe que un hombre experimentado tenga razón y ella no. ¡Cómo le va a decir qué hacer!


Crear un personaje femenino con sentido común no la va a hacer menos inteligente ni menos liberal ni menos feminista.


Yo admito que cuando me encuentro con esas protagonistas deseo que el hombre nunca la salve de la decisión idiota que toma, ¡porque encima eso! El hombre le advierte, ella no le hace caso, termina en problemas y él tiene que ir a rescatarla. Yo quiero que esa mujer que no es mas que una idiota, y así siento que Amanda representa a las mujeres en la mayoría de sus libros, sufra las consecuencias. Si quiero leer sobre una mujer rebelde y feminista leo el diario de hoy o prendo la tele y veo el noticiero. Si leo sobre Inglaterra Victoriana quiero leer esas absurdas reglas que, en esa época y en literatura, amo. Se puede crear una historia atrapante sin necesidad de volver a una mujer del siglo XIX una típica mujer del siglo XXI ni hacer que la mujer de aquella época sea un sumida sin personalidad ni cerebro.

Dicho esto, aunque ahora no lo parezca, me gusta la narrativa de Amanda, pero no la considero romántica. No hay duda de la calidad de escritura de Quick. Alguien que genera en una simple lectora estos sentimientos encontrados lo único que queda es sacarse el sombrero ante ella. Son hasta ahora, solo dos libros los que no he terminado de leer, el resto una vez que los comencé a leer no paré hasta terminarlos.


Y ahora, como muestra de que en realidad es una de mis escritoras preferidas, paso a detallar algunos de sus libros que me han gustado:

El veneno perfecto

El peligro de la pasión

Cita de amor

La imprudente

Las trampas de la seducción

Compromiso por conveniencia

El tercer circulo

Jardines de Cristal


y vos, ¿leíste alguna novela de Amanda Quick? ¿Qué te parecieron?